
Los pies de un edificio: cómo elegir la cimentación adecuada según el terreno
La cimentación es uno de los elementos más importantes de cualquier construcción, aunque permanezca oculta durante toda la vida del edificio. La elección del sistema adecuado depende principalmente de las características del terreno, las cargas que debe soportar y las condiciones del entorno.
JAGA
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Los pies de un edificio: cómo elegir la cimentación adecuada según el terreno
Cuando una persona piensa en construir una vivienda suele imaginar los acabados, la distribución, las vistas o el diseño exterior.
Sin embargo, existe una parte de la construcción que nadie verá una vez terminada y que probablemente sea una de las más importantes:
La cimentación.
La cimentación es el elemento encargado de transmitir el peso del edificio al terreno.
Podríamos compararla con los pies de una persona.
Un edificio puede estar perfectamente diseñado, pero si no dispone de una base adecuada, todo lo que se construya encima estará condicionado.
Por eso, en ingeniería existe un principio fundamental:
No existe una buena cimentación sin un buen conocimiento del terreno.
El terreno no es simplemente tierra
Uno de los errores más habituales al comenzar una obra es pensar que todos los terrenos son iguales.
La realidad es completamente diferente.
Bajo una parcela podemos encontrar:
Roca.
Gravas.
Arenas.
Arcillas.
Rellenos artificiales.
Terrenos con presencia de agua.
Cada material tiene una capacidad resistente y un comportamiento diferente.
Un terreno que parece firme en superficie puede esconder capas inferiores mucho más deformables.
Por eso, antes de construir, el estudio geotécnico se convierte en una herramienta fundamental.
Cimentaciones superficiales: cuando el terreno responde
Cuando el terreno tiene una resistencia adecuada, se utilizan normalmente cimentaciones superficiales.
Estas transmiten las cargas a poca profundidad.
Zapatas aisladas
Son elementos independientes situados bajo pilares.
Cada zapata recibe una carga concreta y la distribuye sobre una superficie mayor para reducir la presión sobre el terreno.
Son habituales en muchas viviendas y edificios con estructura de pilares.
Zapatas corridas
Se utilizan principalmente cuando la carga se transmite mediante muros.
La cimentación se desarrolla de forma continua bajo el elemento que soporta la estructura.
Losas de cimentación
Cuando el terreno tiene menor capacidad resistente o se busca repartir mejor las cargas, puede utilizarse una gran losa que ocupa prácticamente toda la superficie del edificio.
La construcción trabaja así sobre una superficie mucho mayor.
Cimentaciones profundas: buscar terreno resistente
Pero ¿qué ocurre cuando las capas superiores no tienen suficiente capacidad?
En ese caso es necesario buscar apoyo a mayor profundidad.
Aquí aparecen las cimentaciones profundas.
Pilotes: transmitir cargas a capas inferiores
Los pilotes son elementos verticales que se introducen en el terreno para transmitir las cargas.
Pueden trabajar:
Mediante apoyo en capas resistentes.
Mediante rozamiento con el terreno que los rodea.
Son habituales en:
Grandes edificios.
Puentes.
Zonas con terrenos blandos.
Obras cercanas al agua.
El agua y el terreno
La presencia de agua puede modificar completamente el comportamiento de un suelo.
Algunos terrenos pueden perder resistencia o sufrir movimientos cuando cambian sus condiciones de humedad.
Por eso, el estudio del agua subterránea es un aspecto esencial antes de diseñar una cimentación.
La cimentación como garantía de futuro
La mejor cimentación no es la más grande ni la más cara.
Es aquella que está correctamente diseñada para las condiciones reales del terreno.
Porque una construcción segura no comienza cuando colocamos el primer ladrillo.
Comienza mucho antes.
Comienza entendiendo aquello que no vemos:
el suelo sobre el que vamos a construir.
